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Experiencias de crecimiento personal.
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LA SUPUESTA MALDAD INTRÍNSECA DE LOS NIÑOS…
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De un tiempo a esta parte vengo observando que los padres y madres de mi alrededor están convencidos de que sus hijos e hijas son malísimos y, lo que es peor, se afanan incansablemente en hacérselo saber. Comentarios como “¿Otra vez te has manchado? ¡Hay que ver que malo eres, no te dura nada limpio!” o “¡Vuelve a poner eso en un su sitio! ¡Qué niña más mala!” Y así una infinidad de ejemplos y situaciones que terminan demonizando a los niños y dejándoles bien claro su condición maléfica. Pero, ¿son realmente malos estos pequeños humanos recién llegados al mundo? ¿Tienen intención de dañar, manchar, descolocar o romper para sacar a sus padres de quicio? ¿Se pasan las noches maquinando cómo hacerles la vida imposible? Si sus padres piensan realmente así es que no han visto “La profecía” y no conocen a Damien y sus “travesuras”. Bromas aparte, estoy convencida de que no piensan reamente así, pero es un tipo de comentario que viene inscrito en ese pequeño ADN de padres que lleva...
Lo que dicen el cuerpo y el gesto.
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N uestro cuerpo nos expresa. Somos como arcilla moldeada por nuestras vivencias y nuestras emociones. Una tensión nos endurece, un temor nos oprime, lo que no queremos decir se nos atraganta, el volumen nos hace visibles y nos defiende... Nuestro cuerpo es nuestra biografia, acumula nuestra historia y la muestra al mundo. Desde la antigua Grecia los sabios han aventurado relaciones entre el cuerpo y el carácter. Hoy sabemos que podemos "leer" un cuerpo y comprender el alma que lo habita. Igualmente, en cada momento concreto, nuestra emoción y nuestra reacción se manifiestan a través del gesto. Un gesto casi siempre inconsciente que revela a nuestros interlocutores lo que tal vez no queremos compartir y que nos habla de la emoción del otro, tantas veces en contradicción con su palabra. ¿Tus hijos intentan llamar tu atención? ¿no sabes cuando un adolescente miente? ¿querrías sentirte seguro antes de confiar? Observa.
CRECER EN RELACIÓN
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"El encuentro entre dos personas es como el contacto entre dos substancias químicas: si se produce una reacción, las dos se transforman" Carl Gustav Jung El amor, las relaciones afectivas, son una necesidad básica, tan o más importante que comer o dormir. A lo largo de nuestro desarrollo nuestra evolución depende de los vínculos que establecemos con las personas que nos rodean, las que consideramos de referencia y las que, elegidas o impuestas, representan la autoridad. Tanto de niños como ya adultos, todos necesitamos amor, sentirnos valiosos e importantes para alguien, saber que hay alguien disponible para nosotros. Las experiencias que acumulamos van forjando nuestro carácter, calibrando o desequilib...
LAS RAICES DEL AMOR
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Hace pocos meses, Helena Guerra, me propuso en un mensaje a través de Facebook si me apetecía facilitar un taller de relaciones afectivas y de pareja junto con ella en Cáceres. Di un respingo en la silla al leer su propuesta, por inesperada, por atractiva y también porque acababa de terminar una relación de pareja hacía poco más de un mes y era un tema que me tenía especialmente sensibilizado. Con todo, no lo dudé mucho y dije que sí. Esto no es nuevo, soy impetuoso -tal como me ha recordado un amigo hoy durante una comida- y reconozco el papel fundamental que juegan los impulsos y, sobre todo, las emociones en mi vida. Las emociones nos sirven de brújula para no perder de vista nuestras necesidades y detectar lo que nos satisface y nos hiere, acercando o alejándonos de los demás, creando y fortaleciendo vínculos o construyendo barreras y defensas. Pero no siempre las emociones obedecen a lo que sucede realmente y nos alertan de situaciones que no entrañan riesgos reales. Reconozc...